Comidas y Bebidas de la Época

Durante la Cuaresma y la Semana Santa, tanto en La Antigua como en el resto del país, se preparan platillos especiales que ponen en evidencia la variedad de elementos prehispánicos y occidentales que convergen en una gastronomía rica y llena de sabor.

Algunos de los platos son considerados “de la época” y cumplen con ciertos requisitos indispensables que se adecúan a las creencias de cada persona. Tal es el caso de los pescados, que son permitidos y consumidos en mayor cantidad y que permiten, además, mantener el ayuno de carne roja que muchos fieles siguen.

Tal y como ocurre con la mayoría de celebraciones gastronómicas, aunque usualmente esta comida puede preparase en casa, también puede ser adquirida “por encargo”. El curtido es uno de estos platos, con una fresca y colorida combinación de vegetales que incluye zanahoria, remolacha y ejote. El bacalao a la vizcaína, que requiere de suficiente tiempo para remojarse y el cuidado de prepararse de tal forma que se pueda manejar adecuadamente la cantidad de sal que va a conservar.

Si bien algunos de estos platos son preparados con recetas que han sido pasadas de generación en generación y que conmemoran la sazón familiar, también puede encontrárseles en las ventas de comidas que se colocan en las plazas frente a las iglesias durante las velaciones. Tal es el caso de los postres, como los buñuelos, esos deliciosos manjares bañados en azúcar que todos añoran y que se permiten degustar al no incluirlos dentro del listado de sacrificios a ofrendar durante la Cuaresma y la Semana Santa.

Foto por: Sofía Letona
Foto por: Sofía Letona

También en las ventas de comida podrás encontrar papalinas y plataninas (frituras de plátano) que salen de una gran olla llena de aceite hirviendo y que son colocadas a la par de los churros, poporopos (palomitas de maíz) y demás frituras. Las empanadas (rellenas de manjar de leche o de hierbas) están en la lista de lo que no debes dejar de probar ya que difícilmente después de la Cuaresma y la Semana Santa consigas unas tan buenas como las que se venden en esos días.

Claro que no puede faltar el puesto “de la señora de las tostadas”, es decir, una vendedora que probablemente durante el año vende antojitos típicos y que volvemos a encontrarnos en una de las velaciones. Elotes asados, tacos, tostadas, dobladas, enchiladas y panes con pollo son solo el principio de la gran variedad de comida que se prepara para estas fechas y que se vende – en muchos casos – aún tarde por la noche y que incluirá además tortillas con carne, longaniza, chorizo y adobado.

No pueden faltar, si eres amante de la fruta, los mangos, cortados en distintas formas y en varias etapas de maduración dependiendo de tu gusto: verdes con sal, limón y pepita de ayote molida, o mangos maduros enteros con un pequeño palito de madera incrustado que te ayudará a poder detenerlos.

Para refrescarte del calor encontrarás vasos con ensalada de fruta, agua de coco, licuados y granizadas de hielo, además de poder descubrir nuevos sabores, como la limonada con chan, que es básicamente limonada a la que se le agregan pequeñas semillas conocidas como “chan” (que en algunos lugares se conoce como chía) y el fresco de piña o las cremitas.

Como recomendación especial, en la tienda de “Don Chepe Armas” conservan la tradición de elaborar la bebida durante la Cuaresma y Semana Santa llamada Chinchivir. Esta bebida está elaborada de forma artesanal, con jugo de limón diluido en una mezcla especial, según una receta secreta que ha sido pasada de generación en generación. Algunos de los ingredientes que puedes distinguir son: azúcar, canela, clavo y pimienta gorda.

Foto por: Sofía Letona
Foto por: Sofía Letona

Cuaresma and Semana Santa in Antigua Guatemala