Historia de la Semana Santa

La Semana Santa es conocida como la conmemoración anual cristiana de la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret.

Esta celebración se reconoce en el Concilio de Nicea por el emperador romano Constantino I y es allí donde se determina cuándo debe llevarse a cabo y cómo establecerla. El origen de la celebración colectiva de la Semana Santa se remonta al siglo XVI, con las Cofradías Penitenciales en Castilla y en Andalucía, en España, que dan origen al culto externo con temas de la pasión de Cristo mediante cortejos procesionales durante la Semana Santa.
El origen de la Semana Santa en La Antigua es un tema que divide a los historiadores y cronistas, no solo de la ciudad sino del país. En lo que sí están de acuerdo es en afirmar que la celebración de la Semana Santa inicia en el siglo XVI cuando se establecen las primeras cofradías y hermandades en el Valle de Panchoy – que está rodeado por exuberantes montañas y tiene vistas a tres volcanes: Agua, Fuego y Acatenango.

Hoy en día el Valle de Panchoy se reconoce como La Antigua Guatemala – y que fuera donde se estableciera la tercera capital del Reino de Guatemala luego de abandonar el valle de Almolonga después de una severa inundación.

La Ciudad de Santiago de Guatemala se mantuvo en el Valle de Panchoy por casi dos siglos, pero luego de los terremotos de Santa Marta que sacudieron al país, el estado de la ciudad hace que decrete el traslado de la capital del Reino de Guatemala al Valle de la Ermita. El Valle de Panchoy es dejado atrás con una pequeña cantidad de pobladores negándose a abandonar el lugar.

Foto por: WikiMedia Commons
Foto por: WikiMedia Commons

Todas las dependencias e instituciones que se mudan al Valle de la Ermita – incluyendo las cofradías y hermandades – se llevan todo lo que pueden para poder reconstruir la capital. En el caso de las iglesias, éstas cargan con imágenes, retablos y elementos de religiosidad. Una vez establecidas en la nueva capital, las hermandades y cofradías tienen todo lo que necesitan para seguir con la evangelización y celebraciones religiosas y esto incluyó, por supuesto, la celebración de la Semana Santa.

Las familias que se rehusaron a abandonar el Valle de Panchoy – que habitaban usualmente la periferia de La Antigua – ayudan a reconstruir el ritmo de vida de la ciudad y dan inicio a una nueva etapa del comercio que beneficia a La Antigua.

Algunos historiadores afirman que la Iglesia Católica estuvo presente en la ciudad representada por miembros de la iglesia que se negaron a abandonar el Valle y que retomaron las tradiciones que se venían aprendiendo y celebrando. Si bien estos personajes intentaron mantener las tradiciones que habían sido integradas a la vida de los habitantes del Valle de Panchoy, fue inevitable que con el resurgimiento de la ciudad nuevas ideas y puntos de vista fueran adaptados para reflejar la identidad de La Antigua.

Aunque muchos de los lugares de adoración quedaron vacíos y fueron pocas las imágenes que no fueron llevadas hacia la nueva ciudad capital, pronto la ciudad y las que hoy en día son sus aldeas, encomendaron imágenes y se unieron a las celebraciones de Semana Santa.

Cuaresma and Semana Santa in Antigua Guatemala