Alfombras, Coloridas Ofrendas de Fe

Durante la Cuaresma y la Semana Santa, las empedradas calles de
La Antigua se cubren de vistosos colores gracias a las alfombras que se realizan para cada una de las procesiones.

Históricamente, se dice que las alfombras se originan en la época prehispánica, en donde los sacerdotes caminaban sobre alfombras de pino, flores, frutos y plumas durante el oficio de ceremonias especiales como las del Corpus Christi. Se conoce también que los mayas hacían alfombras de pino y pétalos de flores como ofrenda para los gobernantes que visitaban sus comunidades. Hoy en día, muchas de estas alfombras que se llevan a cabo representan ambas creencias mezclando dos culturas a través de detalles únicos que se plasman con diversos materiales.

En el caso de las alfombras de aserrín – que son bastante populares – el proceso de creación de las alfombras puede ser bastante largo y da inicio mucho antes de la Cuaresma o la Semana Santa cuando se definen los diseños que se van a dar a la alfombra para que puedan ser tallados los moldes (en madera o cartoncillo). Una vez que se sepa cuántos colores se necesitarán para crear la alfombra, el aserrín deberá ser teñido cuidadosamente para poder obtener los colores deseados.

Foto por: Sofía Letona
Foto por: Sofía Letona

El tiempo que cada alfombra tome en ser elaborada dependerá de muchos factores, incluyendo el diseño que se ha elegido, la cantidad de personas que estarán colaborando en su realización y el clima. Idealmente, rociando las alfombras con agua cada cierto tiempo, se evitará que el viento mezcle los distintos colores. Las alfombras deben permanecer húmedas el mayor tiempo posible (sin que estén completamente mojadas o el aserrín se decolorará). Además, como medida de seguridad y para evitar que algunas personas caminen sobre ellas, se colocan trozos de madera delimitando el área.

Si bien las alfombras de aserrín son de las más vistosas, el ingenio y la devoción de las familias que se dedican a llevar a cabo estas ofrendas les han llevado a utilizar otros materiales para poder así representar lo que tienen en mente, por lo que podrás observar alfombras hechas de flores, de arena teñida, y hasta de materiales reciclados. Todas cumplen el mismo propósito: agradecer favores recibidos de parte de la imagen en procesión.

Durante la Cuaresma, las procesiones que salen de aldeas y municipios usualmente dejan los templos a partir de las 11 AM, esto permite que puedas ver las alfombras que se crean en las calles del recorrido con más tiempo. Aunque todos los días que hay procesiones se elaboran alfombras, durante la Semana Santa, uno de los días en que se congrega la mayor cantidad de personas para poder observar alfombras, es el Jueves Santo.

Durante toda la noche, los fieles que viven cerca de la Iglesia de
La Merced trabajarán en las alfombras por las que caminará el cortejo procesional de la Consagrada Imagen de Jesús Nazareno de La Merced, que sale a recorrer las calles desde las 4 AM. Es para esta procesión – y en especial para la imagen de este Nazareno – para quien la familia Montiel realiza una alfombra de 32 metros de largo en la Calle Ancha de los Herreros.

El Viernes Santo por la madrugada, encontrarás una Antigua llena de gente, con cafés abiertos para poder atender a todos aquellos que se desvelan para descubrir qué creaciones nuevas hay cada año antes que la procesión pase. Una vez que la procesión del Nazareno de
La Merced esté de nuevo en el templo, se iniciará la creación de alfombras para las otras tres procesiones que saldrán a recorrer las calles a partir de las 3 PM: la Consagrada Imagen del Señor Sepultado de la Iglesia de San José Catedral, la Consagrada Imagen del Señor Sepultado del templo de la Escuela de Cristo y la Consagrada Imagen del Señor Sepultado del Santuario San Felipe de Jesús.

Foto por: Sofía Letona
Foto por: Sofía Letona

Cuaresma and Semana Santa in Antigua Guatemala