Figuras de Fe

Los Cucuruchos
Durante la Cuaresma y la Semana Santa, una de las figuras de fe más reconocidas es el cucurucho – vestido de morado y con túnica larga – caminando en las filas por las calles durante el recorrido procesional, cumpliendo su penitencia.

Los cucuruchos son parte integral de las celebraciones de la época. El origen de su vestimenta se remonta a la inquisición, cuando lo que hoy conocemos como capirotes eran símbolos de penitencia y una forma de acercamiento entre los que cumplen una penitencia y el cielo.

Ser un cucurucho es, en muchos casos, parte de una tradición familiar. Es común que las familias asistan a determinada iglesia durante el año y que sea la procesión de esta misma iglesia la que prefieran llevar en hombros. Debido a esto es que podrás observar a pequeños cucuruchos llevados en hombros por sus padres en los cortejos procesionales o que observes cucuruchos de mayor edad en las procesiones infantiles – creadas para que los niños que pueden ya cargar una andaría (relativamente liviana) puedan participar.

Algunos otros cucuruchos, por convicción propia, se iniciarán en la tradición que une a miles de desconocidos cada año y que sirve como muestra de fe y devoción.

Durante la Cuaresma y hasta antes del Viernes Santo, los cucuruchos utilizarán túnicas de color morado (aún en la procesión que sale de la iglesia de La Merced el día viernes a las 4 AM). A partir de las 3 PM y para las procesiones de las iglesias de San José Catedral, Escuela de Cristo y del Santuario San Felipe de Jesús, estos atuendos serán de negro riguroso, manifestando el luto por la muerte de Jesucristo.

También durante los diferentes cortejos procesionales podemos observar otros personajes que sirven de apoyo de las hermandades, quienes tienen a su cargo la organización de los mismos.

Las Devotas
Portar la vestimenta adecuada y utilizar la madrileña es uno de los momentos más esperados por muchas de las devotas cargadoras que anhelan portar en brazos la imagen que veneran.

Para poder cargar las procesiones de las distintas imágenes de la ciudad, tal y como lo hacen los cucuruchos, las devotas deben inscribirse para poder acompañar a los cortejos procesionales, en donde caminarán – a la par de la procesión de la Virgen – en espera de su turno.

Durante toda la Cuaresma la vestimenta de las cargadoras debe de ser de color blanco, representando la pureza de las mujeres que en ese tiempo acompañaron a Jesús hasta donde fue crucificado. Además, el uniforme incluye guantes blancos y una madrileña blanca – hecha de una tela tipo encaje que se recorta en forma cuadrada o triangular que las cargadoras portan sobre su cabeza – representando los mantos que se colocaban las mujeres sobre la cabeza durante la época en que acompañaban a Jesús.

El Sábado Santo es el día más esperado por las devotas ya que podrán cargar la procesión de la iglesia de San Felipe de Jesús y la de la iglesia de la Escuela de Cristo. La vestimenta de las cargadoras durante estos dos días debe ser de luto completo, ya que están acompañando a la Virgen que ha perdido a su hijo. Las hermandades son bastante estrictas en cuanto a conservar el color negro en las filas de las devotas y sobre la actitud que se debe conservar mientras se acompaña el cortejo procesional. En este caso, la madrileña de color negro es un símbolo de sobriedad, serenidad y luto por la muerte de Jesús.

Los Romanos
Al inicio de las procesiones observamos personas con sandalias de cuero y vestidas como romanos – en representación de la centuria romana que llevó a Jesús hasta la cruz – y a quienes se les conoce sencillamente como “los Romanos”. Estos devotos no pueden salir ni abandonar el recorrido, caminan en el cortejo desde la salida hasta la entrada, únicamente tienen un tiempo para comer e hidratarse aún dentro de las filas, algo que hacen como penitencia ante el nazareno. Las hermandades les pagan Q100 al día a algunos por el recorrido y otros lo hacen como penitencia.

Los Sayones
Los sayones son parte fundamental de las procesiones pues se encargan de cargar las imágenes de la pasión durante todo el recorrido. Cada una de las imágenes que cargan en pequeñas andas – usualmente entre cuatro personas – puede llegar a pesar hasta 200 libras. Los Sayones también colaboran con cargar los instrumentos de los músicos mientras ellos no están tocando. Algunas hermandades no contratan sayones ya que se dividen la responsabilidad entre sus miembros.

Los Nazarenos
Los nazarenos son aquellos que llevan sobre la cabeza una especie de gorro puntiagudo llamado capirote y la forma cónica de este alude al acercamiento del penitente al cielo. Ellos son los encargados de llevar los pasos – en forma de estandarte o de imágenes – delante de la procesión. También llevan la cruz y candelabros que se encienden durante la noche y – como parte de la penitencia y reconocimiento de estos nazarenos – quienes actúan en esta capacidad no pueden retirar el tapado que llevan su rostro para así no ser reconocidos por la multitud como se hacía en tiempos antiguos.

Otros personajes que ayudan al cortejo procesional y que contribuyen a que cada una de las representaciones de la vida, pasión y muerte de Jesús sea un evento digno de recordar son los músicos que inician los cortejos con el tun y el tzijolaj que llenan de melodías las velaciones y procesiones.

Foto por: Raul Armas
Foto por: Raul Armas

Cuaresma and Semana Santa in Antigua Guatemala